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Carta pública al nuevo Presidente

 Por Mempo Giardinelli

 

Sr. Mauricio Macri: Usted será desde ahora, y por los próximos cuatro años, también mi Presidente. No me alegra, pero respeto incondicionalmente el voto de la mitad mayoritaria de los argentinos. Por eso, y más allá de pensar que fue un voto equivocado, quiero decirle con el mayor respeto, como merece su investidura, lo siguiente:

 

1 Ante todo, que fue lamentable el sainete que usted y los suyos montaron para asumir. Festín de los mentimedios que lo sostuvieron y que son los verdaderos triunfadores del pasado 22N, fue una innecesaria muestra de rencor y autoritarismo. Pésimo comienzo.

 

2 De todos modos, y de cara al futuro, deberá recordar usted que la inmensa mayoría de los argentinos queremos –los que no lo votaron y muchísimos que sí– una economía nacional sometida al poder político y al servicio de los intereses populares, y no al revés.

 

3 Por eso no queremos que se ceda y se pague a fondos buitre a los que usted ya mandó a buscar 48 horas antes de asumir. Y no lo queremos no sólo por razones ideológicas o técnicas, sino también porque cada vez que nos endeudan sus economistas (muchos otrora servidores de la dictadura y el menemismo), lo hacen porque reciben comisiones fenomenales de los bancos, los buitres y los organismos multinacionales.

 

4 Queremos una reforma judicial que termine de una vez con esa corporación o “familia” cuasi mafiosa, que es arcaica, prebendaria, partidizada y corrupta. Y queremos una Corte Suprema que deje de ser funcional a sus mandantes mediáticos y a su partido, y que retome el espíritu de la Corte de 2004.

 

5 Queremos que Aerolíneas Argentinas e YPF sigan en manos del Estado. Que se mantengan y actualicen las AUH y se respeten y mejoren las condiciones de millones de jubilados. Que nunca más vuelvan las AFJP como se sabe que amigos suyos están planeando. Que continúe la restauración y mejoramiento de los ferrocarriles, a cargo y en manos del Estado. Que se sostenga y fortalezca el Plan Procrear para que más familias accedan a viviendas propias y dignas. Y que el fútbol siga siendo para todos y no lo reconviertan en negocio de dirigentes y empresarios.

 

6 Queremos que se defiendan las Universidades Públicas, se mantenga la gratuidad y en 2018 se celebre el Centenario de la Reforma Universitaria, que ha sido y es ejemplo en el mundo. Queremos que se sigan repatriando científicos y se coloquen más satélites Arsat en el espacio; que continúen las políticas educativas y culturales inclusivas, y que el mejoramiento de la calidad educativa no sea un negocio. No queremos economistas puestos a educadores.

 

7 Queremos que se apoye por todos los medios a la Industria Nacional, que da trabajo y genera divisas, y no que se reabran las importaciones basura que ya nos infectaron en los 90.

 

8 Queremos que continúen las políticas de Derechos Humanos, y bueno sería que usted se retracte públicamente de haber dicho que son “un curro”. Y que prosigan los juicios a los militares responsables de la dictadura, y se procese también a empresarios y civiles cómplices.

 

9 Queremos que continúen las vacunaciones gratuitas y que se mejore la salud pública en todo el país, en cantidad y en calidad. Que se siga con la fertilización asistida, el matrimonio igualitario y la ley de identidad de género, a todo lo cual usted y su partido se opusieron y votaron en contra.

 

10 Queremos que su gobierno persista en la recuperación de las islas Malvinas por vías pacíficas, como bien hizo el gobierno saliente.

 

Y queremos muchas cosas más, Sr.Presidente, y entre ellas garantizarle algo importante: que no llamaremos “yegua” a su vicepresidenta ni a la gobernadora bonaerense, así como no los amenazaremos con la horca aunque roben, ni ofenderemos a sus familiares, vivos o muertos.

 

Y por supuesto también queremos que cesen los beneficios judiciales que le está brindando a usted ese fiscal rápido para los mandados que lo ayudó en la causa en que está usted procesado y además recortó en 12 horas el mandato de la Presidenta, perfeccionando así una última ofensa gratuita con una medida que es, además, absolutamente contraria a la Constitución aunque la apruebe una veterana jueza siempre oportuna.

 

En abril de 2010 escribí en este diario una nota rechazando la Medalla del Bicentenario que otorgara su gobierno municipal a la Fundación que presido en el Chaco. Lo hice para no tener que darle mi mano, que estaba y sigue limpia, y porque yo tenía, como tengo, una muy mala opinión respecto de sus cualidades personales, de gestión y sobre todo éticas. Ahora sigo pensando que es usted una persona por lo menos insincera que obviamente no es el presidente que la mitad apenas minoritaria de los argentinos quería. Pero así es la democracia y por eso no puedo sino desearle todo lo mejor por el bien de mi país. Que no es estrictamente el suyo.

 

Finalmente, corresponde recordarle que somos muchos, muchísimos los argentinos que esperamos que su paso por la primera magistratura de esta república dure sólo cuatro años y no sea especialmente dañosa. Confiamos en ello porque muy estrecha fue su mayoría y porque el pueblo argentino siempre vuelve. Y nosotros volveremos, no lo dude.

 

Reciba mi más respetuoso saludo

por PEDRO SANTANDER     16 noviembre 2015

El mes pasado un hospital operado por Médicos sin Fronteras en Afganistán sufrió un ataque prolongado de la Fuerza Aérea de EE.UU.: doce miembros de esta organización, además de 10 pacientes muertos (tres niños entre ellos) fue el saldo de ese ataque terrorista. Pero no hubo lamento mundial ni medial, apenas una promesa de Obama de que “se efectuará una investigación completa”.

Un fantasma recorre y corroe por estos días Occidente: la hipocresía. No es que se trate de algo muy nuevo en esta parte del mundo y en esta etapa de la historia, pero a raíz de los ataques terroristas en París recibiremos intensas y altas dosis de hipocresía y, tal vez, sea bueno vacunarse un poco.

El mundo lamenta hoy la muerte de franceses con vehemencia. En Chile se canta la Marsellesa, centenares de compatriotas visitan la embajada gala, se dejan flores, inscripciones, condolencias y un muy moreno senador afirma que “todos somos franceses”; otro moreno ministro nuestro dice que es un hecho “en lo personal muy doloroso”.

Con apenas horas de diferencia otro ataque terrorista dejó medio centenar de muertos civiles, más de 200 niños y adultos heridos, pero nadie se lamenta. Es que claro, ocurrió en el Líbano, país de morenos. El mes pasado un hospital operado por Médicos sin Fronteras en Afganistán sufrió un ataque prolongado de la Fuerza Aérea de EE.UU.: doce miembros de esta organización, además de 10 pacientes muertos (tres niños entre ellos) fue el saldo de ese ataque terrorista. Pero no hubo lamento mundial ni medial, apenas una promesa de Obama de que “se efectuará una investigación completa”. Claro, sólo se trataba de afganos y afganas, todos morenos y morenas que no pueden acostumbrarse a vivir bajo las bombas de la “Alianza”, encabezada por EE.UU. y huyen como refugiados a los países que los bombardean, en busca de seguridad.

Antes, buques y aviones franceses bombardearon durante tres semanas a Libia, el país más laico de África del Norte y aquel con el mayor Índice de Desarrollo Humano de su continente. 50 mil fueron los muertos esta vez, pero se trata apenas de 50 mil morenos. Morenos fueron también a quienes se les ocurrió casarse en diciembre de 2013 en Yemen y “por error” recibieron el fatídico regalo matrimonial de un dron estadounidense: 13 muertos el día de la boda. Justo un año después, diciembre de 2014, ocurre el mismo error, los morenos se casan esta vez en Afganistán, otro país moreno, el regalo teledirigido estadounidense es algo más generoso y se cobra 26 muertos, novios incluidos.

El 80% de las comunicaciones mundiales son controladas por 6 corporaciones transnacionales, todas ellas lideradas por blancos hombres occidentales, admiradores y defensores del capitalismo. Son sus agendas, sus valores, su clasificación social y racial los que a diario se transforman en información mediática planetaria y se postulan como valores universales. De este modo, es normal que un horrible ataque terrorista en Francia sea escándalo globalizado y dolor mundial, en tanto, otro espantoso ataque terrorista en el Líbano no más que una crónica informativa de un día de duración.

¿Por qué nadie deja flores en la embajada del Líbano? ¿Por qué ningún senador chileno dice “hoy todos somos afganos”? ¿Por qué a nuestro ministro le duele en lo profundo Francia, pero ni pío sobre Yemen o Libia?

Es la globalización de la hipocresía con la cual, en nombre de valores universales como la Democracia y los Derechos Humanos, solo se admite la universalización del dolor occidental. Los centenares de muertos blancos de Occidente duelen a la Humanidad, los millones de muertos morenos del resto del mundo son apenas una breve crónica, relatada objetivamente.

Hipocresía racista, colonial y capitalista con la que seremos bombardeados en estas semanas. Reaparece sin velos ese elemento racista que se remonta a la época colonial, en la que siempre hubo mucha preocupación por dejar bien claro que la muerte del colonizador (francés, por ejemplo) es mucho más importante que la del colonizado (árabe o haitiano, para el caso). Es la misma preocupación que tenían los españoles, quienes con ahínco querían demostrar racionalmente en la Junta de Valladolid, allá por 1.550, que los de este lado del mundo no teníamos alma, pues ¿cómo va a tener alma un no-cristiano? Y además, ¿cómo va a valer lo mismo la vida de un blanco cristiano con alma que la de un moreno desalmado?

Y hoy somos testigos de cómo reaparece esa continuidad colonial que siempre ha necesitado y promovido que unos sean considerados naturalmente inferiores y otros superiores. Es lo que explica que los terribles asesinatos de aquellos –que además son claritos– duelan y sean considerados más importantes que los igualmente terribles asesinatos de “los otros”, que no casualmente son morenos. Un continuidad histórica y e ideológica del colonialismo que no solo es económica, geopolítica y militar, además es mental y hace que a un chileno la muerte de un francés le duela más que la de un haitiano o un libio, reproduciéndose así en la periferia de Occidente la escala colonial del más y del menos importante.

Se trata de lo que el famoso pensador peruano, Aníbal Quijano, denomina colonialismo epistémico, es decir, el colonialismo que nos habita en la cabeza y que es, por supuesto, eurocéntrico. Este eurocentrismo genera una clasificación social de la población mundial que, si bien tiene raíces coloniales, sus efectos se han mostrado duraderos hasta la actualidad, tal como estamos presenciando, de hecho, hoy mismo, con una escala del dolor que ante hechos similares provee lágrimas para unos, indiferencia para“los otros”.

Y hablando de los ataques terroristas en París, solo ayer le comentaba yo a un taxista negro en Medellín lo terrible que me parecía que unas vidas blancas valieran más que unas morenas. “Es cierto”, me dijo, “¿pero por qué será que uno lo ve así?”, se preguntó.

Difícil pregunta, más aún las respuestas. Son muchas y complejas las causas, el eurocentrismo es una de ellas. Otra tiene que ver con la acción de los medios. El 80% de las comunicaciones mundiales son controladas por 6 corporaciones transnacionales, todas ellas lideradas por blancos hombres occidentales, admiradores y defensores del capitalismo. Son sus agendas, sus valores, su clasificación social y racial los que a diario se transforman en información mediática planetaria y se postulan como valores universales. De este modo, es normal que un horrible ataque terrorista en Francia sea escándalo globalizado y dolor mundial, en tanto, otro espantoso ataque terrorista en el Líbano no más que una crónica informativa de un día de duración.

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Sobre capitalistas y financieros


Comparto Un Texto Del Correligionario Guillermo Holtheuer Enviado A La-hora-1 Un Texto De Lo Mas Ilustrativo Que Envio A Q. Cutral Ñancu Y A Todo El Foro Radical.
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Q.Cutral Ñancu!

Se que estarás de acuerdo conmigo que cuando se va a enfrentar una batalla, hay que tener pleno conocimiento del enemigo, para eso se usan los servicios de inteligencia; conocer sus debilidades, sus fortalezas; como piensa y sus reacciones; sus aliados y sus enemigos; en fin, un conocimiento total, pero por sobre todo tenemos que tener muy, pero muy claro de quienes son, tenerlos plenamente identificados. En todo esto es donde siento que existe un tremendo déficit y que por más que he intentado despejar las sombras que se proyectan, no lo he logrado, puesto que la propaganda de unos cómplices camuflados, que han logrado desviar la atención en otro sentido y proyectar la imagen de enemigos -que si bien fueron actores importantes, no son la fuente de origen- para esconder los verdaderos responsables y culpables de esta tragedia.

Debemos entender que este movimiento se inicia una vez terminada la II Guerra Mundial. El sector financiero entiende que controla el poder político y las emprende en contra del sector productivo, generando una capacidad productiva especuladora y que deforma todos los sistemas de comercialización mundial. Se trasladan al oriente, Indonesia, Thailandia, Malasia, Filipinas, todos países de altísimo volumen de población, pero sin organizaciones que protejan a su población, con fuerte arraigo religioso, donde instalaron sus primeras factorías, produciendo bienes a costo cero y llenando los mercados con sus productos. Era un golpe bajo al sistema productivo tradicional. Los llamaron "los Jaguares del Asia". India también sigue sus pasos. Cuando trasladaron su experiencia a nuestra región, eligieron Chile como el laboratorio y nos llamaron "los Jaguares de América Latina".

Las campañas de manipulación social ("ingeniería del consentimiento", la llaman) lograron desinformar a la población y le construyeron a la derecha y a los militares unos enemigos ficticios, detrás de los cuales escondían sus propios objetivos. Sin duda las FF.AA. y la Derecha tradicional, jugaron un papel importante, pero los verdaderos enemigos son el sector financiero.

Y para no seguir con ellos en las sombras, pongámosles sus nombres: Rockefeller, Rotschild, Morgan, y todos aquellos que el periodista Jack Anderson denunciaba en su libro "el Libro Negro", que fuera rápidamente acallado por sus cómplices locales, Edwards, Matte, Beltrán Urenda (QEPD) Claro (QEPD) y otros, que hoy son reemplazados por los Lukcic, Angellini, Paulman. Estos son los ENEMIGOS, los tontos útiles hace rato que se arrepintieron de su estupidez.

Estas fuerzas emergentes, son los "rotos resentidos", que surgieron de la corrupción Demócrata Cristiana, fortunas que no permitían ingresar en el círculo social de los Momios. Nacen los "Cuicos", que ha diferencia de los Momios que no decían ni popo, que no hablaban de dinero, porque era vulgar; el dinero se tiene no se habla de él. Los Cuicos trajeron la vulgaridad, la grosería, la prepotencia; destruyeron los valores y principios eternos de la sociedad, ya no se educa a los niños con valores como la honestidad, la responsabilidad, la solidaridad, la prudencia; estamos en una crisis moral y ética que destruye a la sociedad. Qué creen uds. que siente un Momio cuando ve a su hija o su nieta, alcoholizada, drogada, vestida como prostituta, con un lenguaje de lo peor, el la Plaza San Enrique. No pueden estar satisfechos y menos cuando se ven avasallados por estos rotos con plata que los sobrepasan, sin ningún respeto. Han destruido la Democracia, un valor insustituible para la Derecha empresarial, la del sector productivo. Aquella que fuera desaparecida, después del Golpe, eliminada, para dar paso a los especuladores. El sector financiero traicionó a sus ex aliados y estos han comprendido esta traición. Incluso les robaron sus denominaciones, estos avaros usureros pasaron a llamarse financieros y los especuladores se llamaron empresarios y a los empresarios los llamaron emprendedores. Todo se convierte en una falsificación histórica. Todo es manipulación social. 

Definir al enemigo es fundamental y luego conocerlo, estudiarlo, en esto estamos sumamente atrasados y seguimos repitiendo las deformaciones históricas estos que estos seudo izquierdistas del PC, que como cómplices del modelo, escamotean a los verdaderos culpables. Montaron una algarabía en torno a los milicos y a la Derecha, a fin de esconder a los verdaderos culpables.

Los militares y la Derecha son los tontos útiles, pero hoy asumen sus responsabilidades. A los milicos los traicionaron sin asco, para salvar su imagen. Cuando rechazan las privatizaciones de las Empresas Públicas, las Riquezas Naturales, las Empresas Estratégicas (ellos son nacionalistas, son estatistas, colaboraron tres años con el Gobierno de la UP), los sacaron para instalar la administración civil de la dictadura. Además los dejaron ir a prisión sin mover un dedo en su favor. Las FF.AA. ya los conocen. La derecha, los momios están entre los desparecidos, hoy gobiernan los Cuicos. Estamos en condiciones de unir, en torno al radicalismo, un gran movimiento de todos los sectores democráticos del sector productivo, tanto empresarial como laboral, para enfrentar al enemigo común.

Tengamos presente, siempre, que este Gobierno fue elegido con un 22% del electorado nacional. Más de 65% NO votaron o votaron en blanco o lo anularon. Este Gobierno no tiene legitimidad política, está sólo para servir los intereses de aquellos que los pusieron en el poder.

Te agradezco la voluntad de elevar esta discusión, que pudiese servir para aclarar a muchos correligionarios que estamos siendo manipulados, que nos presentan realidades que son falsificaciones, que tenemos la obligación de mirar más allá, a donde se encuentra la verdad real. 

Guillermo Holtheuer

Radical

El "diktado" de Alemania

IGNACIO RAMONET* - Le Monde Diplomatique
Sólo en las películas de terror se ven escenas tan sádicas como las que vimos el 13 de julio pasado en Bruselas, cuando el primer ministro griego Alexis Tsipras –herido, derrotado, humillado– tuvo que acatar en público, cabizbajo, el diktado de la canciller de Alemania, Angela Merkel, renunciando así a su programa de liberación por el cual fue elegido, y el cual precisamente acababa de ser ratificado por su pueblo mediante referéndum.
Exhibido por los vencedores como un trofeo ante las cámaras del mundo, el pobre Tsipras tuvo que tragarse su orgullo y tragar también tantos sapos y culebras que el propio semanario alemán Der Spiegel, compadecido, calificó la lista de sacrificios impuestos al pueblo griego de “catálogo de horrores”...
Cuando la humillación del líder de un país alcanza niveles tan espeluznantes, la imagen se queda en la historia para aleccionar a las generaciones venideras, incitadas a no aceptar nunca más un trato semejante. Así han llegado hasta nosotros expresiones como “pasar por las horcas caudinas” (1) o el célebre “paseo de Canossa” (2). Lo del 13 de julio fue tan enorme y tan absolutamente irreal que quizás este día también será recordado en el futuro de Europa como el día del “diktado de Alemania”.
La gran lección de ese escarnio es que se ha perdido definitivamente el control ciudadano con respecto a una serie de decisiones que determinan la vida de la gente en el marco de la Unión Europea (UE) y, sobre todo, en el seno de la zona euro, hasta tal punto que podemos preguntarnos: ¿de qué sirven las elecciones si los nuevos gobernantes se ven obligados a hacer lo mismo que los precedentes en los temas esenciales, es decir, en las políticas económicas y sociales? Bajo este nuevo despotismo europeo, la democracia se define, en menor medida, por el voto o por la posibilidad de escoger y, en mayor medida, por el imperativo de respetar reglas y tratados (Maastricht, Lisboa, Pacto Fiscal) adoptados hace tiempo y que resultan verdaderas cárceles jurídicas sin posibilidad de evasión para los pueblos.
Al presentar a las muchedumbres a un Tsipras con la soga al cuello y coronado de espinas –“Ecce Homo”–, Merkel, Hollande, Rajoy y los otros pretendían demostrar que no hay alternativa a la vía neoliberal en Europa. Abandonad toda esperanza, electores de Podemos y de otros frentes de izquierda europeos; estáis condenados a elegir gobernantes cuya función consistirá en implementar las reglas y los tratados definidos una vez por todas por Berlín y el Banco Central Europeo.
Lo más perverso es que, al igual que en un juicio estalinista a semejanza del “Proceso de Praga”, se le ha exigido a quien más criticó el sistema, a Alexis Tsipras, que sea quien se humille ante él, que lo elogie y que lo suplique.
Los que ignoraban que vivíamos en un sistema despótico lo han descubierto en esta ocasión. Algunos analistas dicen que ya estamos en un momento que podríamos calificar de “postdemocrático” o de “postpolítico”, ya que lo que pasó el 13 de julio en Bruselas demuestra el desgaste del funcionamiento democrático y del funcionamiento político. Además, muestra que la política ya no consigue dar las respuestas que los ciudadanos esperan, aunque voten mayoritariamente a favor de ellas.
La ciudadanía observa, desesperanzada, cómo se exige al partido griego Syriza, que ganó las elecciones y que ganó un referéndum con un discurso contra la austeridad, que aplique con mayor brutalidad la política de recortes que los electores rechazaron. Consecuentemente, muchos se preguntan: ¿para qué sirve elegir una alternativa si la alternativa acaba siendo exactamente una repetición de lo mismo?
Lo que Angela Merkel ha querido demostrar de manera muy clara es que, hoy en día, no existe lo que llamamos alternativa económica, representando ésta una opción contraria a la política neoliberal de recortes y de austeridad. Así, cuando un equipo político elabora un programa alternativo, lo somete a la ciudadanía para que pueda elegir entre éste y otros programas y cuando dicho programa gana las elecciones y un equipo nuevo alcanza legítimamente, democráticamente, la dirección de un país, ese equipo de gobierno, con su proyecto alternativo antineoliberal, descubre que, en realidad, no tiene margen de maniobra. En materia de economía, de finanzas y de presupuestos no dispone de ningún tipo de margen de maniobra porque, además, están los acuerdos internacionales, que “no se pueden tocar”; los mercados financieros, que amenazan con sanciones si se toman ciertas decisiones; los lobbys mediáticos, que hacen presión; los grupos de influencia oculta como la Trilateral, Bildeberg, etc. No hay espacio.
Todo esto significa, simplemente, que el gobierno de un Estado de la zona euro, por mucha legitimidad democrática que posea y aunque haya sido apoyado por el sesenta por ciento de sus ciudadanos, no tiene las manos libres. Sí las tiene si decide realizar reformas legislativas para modificar aspectos importantes de vida social como, por ejemplo, el aborto, el matrimonio homosexual, la reproducción asistida, el derecho a voto de los extranjeros, la eutanasia, etc. Sin embargo, si desea reformar la economía para liberar a su pueblo de la cárcel neoliberal, se encuentra con que no puede hacerlo. Sus márgenes de maniobra aquí son prácticamente inexistentes, no sólo por la presión de los mercados financieros internacionales sino también, sencillamente, porque su pertenencia a la zona euro le obliga a someterse a los imperativos del Tratado de Maastricht, del Tratado de Lisboa, del Pacto fiscal (que exige que el presupuesto nacional no puede tener un déficit superior al 0,5% con respecto al PIB del país), del Mecanismo Europeo de Estabilidad Financiera (que endurece las condiciones impuestas a los países que necesitan un crédito), etc.
Como consecuencia, se ha creado, efectivamente, en Europa en la actualidad, el estatus de “nuevo protectorado” para los Estados que han pedido un rescate. Grecia, por ejemplo, es gobernada de manera “soberana” para todas las cuestiones que tienen que ver con la gestión de la vida social de sus ciudadanos (los “indígenas”). No obstante, todo lo que tiene que ver con la economía, con las finanzas, con la deuda, con la banca, con el presupuesto y, evidentemente, con la moneda está gestionado por una instancia superior: la tecnocracia euro de la Unión Europea. Es decir, Atenas ha perdido una parte decisiva de su soberanía, el país ha sido rebajado al grado de protectorado.
Dicho con otras palabras: lo que está ocurriendo no sólo en Grecia sino en toda la zona euro –en nombre de la austeridad, en nombre de la crisis– es, básicamente, el paso de un Estado de bienestar hacia un Estado privatizado en el que la doctrina neoliberal se impone con un dogmatismo feroz, puramente ideológico. Estamos ante un modelo económico que está arrebatando a los ciudadanos una serie de derechos adquiridos después de largas y, a veces, sangrientas luchas.
Algunos dirigentes conservadores tratan de calmar al pueblo diciendo: “Bueno, se trata de un mal periodo, un mal momento que hay que pasar. Tenemos que apretarnos el cinturón, pero saldremos de este túnel”. La pregunta es: ¿qué significa “salir del túnel”? ¿Nos van a devolver lo que nos han arrebatado?¿Nos van a restituir los recortes salariales que hemos padecido? ¿Van a restablecer las pensiones al nivel en el que estaban? ¿Vamos a volver a tener créditos para la salud pública, para la educación?
La respuesta a cada una de estas preguntas es “no”. Porque no se trata una “crisis pasajera”. Lo que ocurre es que hemos pasado de un modelo a otro peor. Y ahora se trata de convencernos de que lo que hemos perdido es irreversible. “Lasciate ogni speranza” (3). Ése fue el principal mensaje de Angela Merkel el pasado 13 de julio en Bruselas mientras exhibía, cual teutónica Salomé, la cabeza de Tsipras en una bandeja...
(1) La batalla de las Horcas Caudinas tuvo lugar el año 321 a. C., entre los ejércitos romano y samnita. Los samnitas de Cayo Poncio, gracias a su posición estratégica, rodearon y capturaron a un ejército romano de unos 40.000 hombres. Los soldados fueron desarmados, despojados de sus vestimentas y, únicamente con una túnica, fueron obligados a pasar de uno en uno por debajo de una lanza horizontal dispuesta sobre otras dos clavadas en el suelo, lo que les obligaba a inclinarse como condición para ser liberados. Esta derrota es el origen de la frase “pasar por las horcas caudinas” o “pasar bajo el yugo”, utilizadas en varias lenguas occidentales cuando hay que pasar un trance difícil, humillante y deshonroso por la fuerza.
(2) El “paseo de Canossa” hace referencia al viaje del emperador Enrique IV del Sacro Imperio Romano Germánico desde Espira (Speyer, Alemania) al castillo de Canossa (Italia) para ver al Papa Gregorio VII en enero de 1077. El objetivo era solicitarle que le levantara la excomunión. Cuando llegó a Canossa, Enrique IV tuvo que permanecer arrodillado a las puertas del castillo tres días y tres noches, nevando, vestido como un monje, con una túnica de lana y descalzo, para poder conseguir el perdón papal. Hoy en día, la expresión “Paseo de Canossa” (“Gang nach Canossa” en alemán, “Walk to Canossa” en inglés, “Aller à Canossa” en francés y “L’umiliazione di Canossa” en italiano) se usa para señalar una petición humillante.
(3) “Abandonad toda esperanza”, Dante Alighieri, La Divina Comedia. El Infierno. Canto III.
*Periodista español. Presidente del Consejo de Administración y director de la redacción de “Le Monde Diplomatique” en español. Editorial Nº: 238, agosto de 2015

El Mamo y la cocaína de Pinochet

por EDUARDO VERGARA B. 30 julio 2015

En 1988 intentó negociar con Estados Unidos una salida a su condena por el asesinato de Orlando Letelier, por medio de la entrega de información. Fue ahí donde el creador de la Operación Cóndor reveló la participación que uno de los hijos del general Pinochet había tenido en actividades de narcotráfico. La arista captó la atención de muchos, pero en especial de la DEA y volvió a reflotar durante el caso Riggs.

Manuel Contreras fue el director de la DINA. Desde ahí, se pensaron y articularon las más brutales acciones de represión política, asesinatos, tortura y violación de derechos humanos de que tengamos memoria. Su orgullo declarado tras haber dirigido estas operaciones, son una razón más que suficiente para que una sociedad que todavía sufre las heridas de la dictadura sienta que la condena a cadena perpetua en una cárcel de lujo no fue suficiente.

Alimentado del orgullo con el que mira su pasado y los constantes intentos de negociar salidas alternativas a su condena, el Mamo Contreras no ha tenido reparos en compartir información. Suficiente o no, ha sido tremendamente valiosa. En 1988 intentó negociar con Estados Unidos una salida a su condena por el asesinato de Orlando Letelier, por medio de la entrega de información. Fue ahí donde el creador de la Operación Cóndorreveló la participación que uno de los hijos del general Pinochet había tenido en actividades de narcotráfico. La arista captó la atención de muchos, pero en especial de la DEA y volvió a reflotar durante el caso Riggs. De cierta manera, la tesis del tráfico de cocaína ayudaba en gran parte a explicar el origen de los fondos que el general tenía ahorrados en el extranjero.

Pero la red era mucho más compleja. Por medio de Chilena Motores, se presume que toneladas de cocaína ingresaron a Chile para ser procesadas y luego exportadas. La empresa con filial en Los Ángeles, California, había servido como el brazo comercial de las operaciones, usando a EE.UU. como punto focal de recepción de la droga. El negocio no se componía solo de cocaína, sino que también del tráfico de una serie de precursores para la producción de drogas sintéticas.

En 1993, el narcotraficante estadounidense Iván Baramdyka da una entrevista donde entrega detalles de los nexos de Marco Antonio Pinochet, sus redes en el Ejército y el rol de Álvaro Corvalán. El rol que jugó el Ejército en este caso, tenía como centro de operaciones el Complejo Químico del Ejército en Talagante, donde se acusaba que uniformados vendían precursores químicos a carteles internacionales para la elaboración de drogas.

La empresa con filial en Los Ángeles, California, había servido como el brazo comercial de las operaciones, usando a EE.UU. como punto focal de recepción de la droga. El negocio no se componía solo de cocaína, sino que también del tráfico de una serie de precursores para la producción de drogas sintéticas. En 1993, el narcotraficante estadounidense Iván Baramdyka da una entrevista donde entrega detalles de los nexos de Marco Antonio Pinochet, sus redes en el Ejército y el rol de Álvaro Corvalán. El rol que jugó el Ejército en este caso, tenía como centro de operaciones el Complejo Químico del Ejército en Talagante, donde se acusaba que uniformados vendían precursores químicos a carteles internacionales para la elaboración de drogas.

Baramdyka fue el vínculo entre las operaciones que nacían en el consulado de Chile en Los Ángeles, que luego se articulaban en los laboratorios nacionales, gestionaban los movimientos de droga desde la FAMAE y finalmente lograban sacar la cocaína del país vía aviones del ejército o transporte privado. Su tarea principal tenía que ver con el lavado de dinero generado en EE.UU., labor que ejercía supuestamente gracias a una red de azafatas de Lan Chileque le permitían mover millones de dólares y presuntamente armas y cocaína.

Pero la historia se remonta también a los tiempos de Allende. Una de las grandes excusas que usaría el Gobierno Militar para recibir apoyo desde la DEA, tenía que ver con las acusaciones que se hacían a Salvador Allende de supuestamente haber estado financiado por carteles. Estas acusaciones nunca fueron demostradas, pero sí fueron funcionales al momento de recibir apoyo desde el norte. Augusto Pinochet se adjudicó un gran golpe al narcotráfico, cuando durante los primeros años de la dictadura barrió con una serie de carteles que operaban en Chile. Esta fue sin duda, una pelea por posicionarse en el mercado, eliminando a su competencia. Así, el dictador incursionaría en transformarse en el dueño y señor del tráfico en Chile.

Una serie de académicos colombianos argumentan que fue gracias a los grandes golpes que Pinochet dio al tráfico de cocaína, que el problema se desplazó a Colombia. Hay coincidencia en las fechas del inicio del auge de la producción y tráfico ahí, con los inicios de la dictadura. Sin embargo, al parecer el general fue más astuto. Nos hizo pensar a todos que el problema se terminaba en Chile y se movía a Colombia. Sin embargo, su golpe de Estado a la democracia, también iba acompañado de un coups d'état al narcotráfico, solo para apropiarse del negocio.

Diversas investigaciones se han mantenido en curso; sin embargo, la información que compartió el Mamo fue extremadamente limitada. Los límites de esta información se deben a que hablar más, significaría una incriminación directa en lo que ocurrió. Hay aristas que falta resolver, como la tarea que Pinochet le habría dado al químico Eugenio Berríos, de elaborar cocaína negra no detectable al olfato. Si esta labor fue realizada con éxito, es difícil definir la enorme magnitud que el tráfico de cocaína desde Chile tuvo durante la dictadura y, en especial, su impacto en los mercados de consumo mundial.

El Mamo se llevará grandes secretos, en medio de tiempos en que, como nunca, la ilegalidad de las drogas se ha cuestionado, al ser el método de financiamiento predilecto para criminales y organizaciones ilícitas. Es así como el Mamo no nos contará, sobre cómo mantener las drogas ilegales, tuvo también una razón muy poderosa para los planes de financiamiento personal, de tal vez el capo más nefasto, odiado y poderoso de nuestra historia.

Frases - The matrix

Tienes que comprender que la mayor parte de estas personas son todavía parte del sistema y que eso las convierte en nuestros enemigos. Tienes que comprender que la mayoría de la gente no está preparada para ser desconectada. Y muchos de ellos son tan inertes, tan desesperadamente dependientes del sistema, que lucharían para protegerlo.
— Morfeo a Neo (The Matrix)

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